
Camine sin sentido por un largo rato por esta ciudad de mierda, gente no era capaz de mirar el rostro de quien por respeto trataba de saludar. Por un lado un tipo gritando con una Biblia en mano y con mas de cuatro personas escuchando la con la intención de que el quizás realmente era la voz en ese momento de su Dios, patrañas para mi y seguí caminando, parejas caminando al igual que yo pero tomadas de la mano, abrazadas, diciéndose cuanto se aman o necesitan y un chico pidiendo monedas según su discurso para comer pero muchas veces lo vi bajo ese puente consumiendo pasta o inhalando pegamento de forma desmesurada por falta de hambre y mi mente aun pensando que este día todo podía acabar.
Para variar mi stress me dejo por diez minutos mas en cama y llegaba atrasado a trabajar al edifico del centro y el solo hecho de pensar que tendré que sentarme en esa oficina de mierda y presionar ese botón “power” del computador maldito que cada día que lo veo siento que consume horas importantes de mi vida y casi sin sentido me daban ganas de vomitar, imaginar la voz de mi jefe advirtiéndome que ese seria el ultimo día debido a mi atraso me dejaba ya sin ganas de seguir caminando a ese frió y viejo edificio. Lo único que pensé al llegar a la puerta de entrada era en la hora de descanso donde todos por un motivo de condición se marchaban como perros amaestrados a cualquier parte a solo descansar y retomar por un instante su vida y yo solo me iba al techo y sentía el viento entre mi ropa, mis dedos, como entraba por las fosas de mi nariz era la sensación de libertad mas placentera.
- como es posible el 5 día y llegando 45 minutos tarde, ya no me valen tus excusas del taco y que se corto el agua, no me valen mas vale que pienses mejor que esto es un lugar de trabajo- ahí estaba mi jefe otra vez como en los anteriores días mirándome fijamente y con ese rostro de querer zamarrearme.
- OK, no se volverá a repetir- le dije eso solo para cortar el tema y no volver a lo mismo.
- Claro, desde el lunes que me dices eso, espero que si sea.- dando media vuelta y meneando la cabeza de un lado a otro se marcho.
Mire el reloj de mi muñeca derecha, era casi lógico que lo ocupara ahí debido a que no era zurdo y me gustaba ver la hora, ver como se me pasaba la hora haciendo cosas o escribiendo; y me di cuenta de que era hora de comer, el debido descanso. Deje todo desordenado y hice mi rutina diaria de ir al techo de este maldito lugar.
Estando ahí me pare en la orilla, abrí los brazos y comencé a sentir como el viento de la tarde pasaba por entremedio de mis dedos y sentir como entraba por las cavidades de mi cuerpo y recorría cada centímetro de este, me sentía libre como que el tiempo se detenía solo por estar ahí. A ratos miraba hacia abajo y veía como la actividad de la gente no paraba y todo daba lo mismo, solo alguien mas parado en un lugar que muchos considerarían peligroso para mi no y mi forma casi sencilla de ver las cosas me domino con la idea real y de sueño de lanzarme al vació y no pensar mas esto me tenia deteriorado pensar, pensar, sentir, sufrir, horas, comer, sufrir, llorar, decepción, falta de caridad, amor, estupidez, odio, temor, pensar, sentir, sufrir, horas, comer, sufrir, llorar, decepción, falta de caridad, amor, estupidez, odio, temor, pensar, sentir, sufrir, horas, comer, sufrir, llorar, decepción, falta de caridad, amor, estupidez, odio, temor. Y seguía pensando, mi mente y alma se tornaba de más y más valor al sentir que si me marcha en ese momento nadie lo sentiría más de un instante al ver mi cuerpo destrozado por el asfalto abrí los brazos y casi apoyado solo en la punta de los dedos casi a segundos de lanzarme, cerré los ojos, tome el ultimo aliento calmado… infle mi pecho decidido y sentí como un pájaro se pozo en mi mano y comprendí en la vida y su sentido, somos pequeños no…..
by gaburieru
